En la actualidad existen pruebas médicas que permiten diagnosticar a pacientes que puedan estar desarrollando cáncer, aún sin tener síntomas; lo cual no necesariamente indica que si un paciente recibe un resultado positivo, obligatoriamente tenga esta patología, sino que está en mayor riesgo de padecerlo, por lo cual se debe someter a mas exámenes que confirmen un diagnóstico.

Generalmente, el hacernos este tipo de pruebas nos permite tratar la enfermedad en su etapa inicial, aumentando así las posibilidades de curación. Otro punto a tener en consideración es que muchas veces el Cáncer no da síntomas hasta que llega a una etapa en la cual ya no existen alternativas terapéuticas de sanación. De esta manera, lo óptimo sería poder descubrir el cáncer en su estado inicial.

Lograr un diagnóstico temprano tiene muchas ventajas, ya que el paciente puede recibir tratamientos curativos y someterse a procedimientos menos agresivos para el tratamiento, y con menos efectos secundarios.